He montado unos cuantos: una empresa de hosting que acabé vendiendo, un servicio de webs por suscripción, una plataforma de videollamadas, una app. Algunos funcionaron y otros no. Lo que sigue es lo que haría hoy, con lo aprendido en los que salieron mal.
1. Valida antes de construir
El error más caro es enamorarse de la solución antes de confirmar el problema. Antes de escribir una línea de código:
- Habla con diez personas que tendrían el problema. No les preguntes si les gusta tu idea (te dirán que sí); pregúntales qué hacen hoy y cuánto les cuesta.
- Busca quién lo resuelve ya. Que haya competencia es buena señal: significa que hay mercado.
- Intenta cobrar antes de tenerlo. Una reserva, un anticipo, una carta de intenciones. Es la única validación que no miente.
2. Empieza por lo mínimo que se pueda vender
No la versión completa: la más pequeña que resuelva el problema de verdad para alguien. Con Videomeet.me lo importante era que una videollamada funcionara con un enlace, no el panel de administración que imaginaba.
Y usa lo que ya existe. Casi todo lo que crees que tienes que programar se puede montar con herramientas existentes durante los primeros meses.
3. Lo mínimo para poder cobrar
- Una web que explique qué haces y para quién, con una forma clara de contactar o comprar.
- Una manera de cobrar que funcione desde el primer euro.
- Correo profesional con tu dominio.
- Analítica y Search Console desde el día uno: los datos que no recoges hoy no los recuperas.
- Lo legal mínimo: alta, facturación, aviso legal y privacidad.
4. Cuenta lo que haces mientras lo haces
No esperes a tenerlo perfecto para explicarlo. Escribir sobre el proceso trae clientes antes que el producto acabado, y de paso te obliga a ordenar las ideas. Casi todos mis proyectos han conseguido sus primeros usuarios así, no con publicidad.
5. Decide pronto qué es esto
Un proyecto paralelo, un negocio que te tiene que dar de comer, o algo que quieres vender algún día. Los tres se construyen diferente, y mezclarlos es la vía rápida a trabajar mucho sin llegar a ninguna parte.
Lo que no haría
- Gastar en marca antes de validar. El logo puede esperar; el cliente no.
- Construir seis meses en silencio. Si nadie lo ha visto, no sabes nada.
- Buscar inversión para empezar. Con lo que cuestan hoy las herramientas, lo primero se puede pagar solo.
- Copiar el precio de la competencia. Su estructura de costes no es la tuya.
¿Tienes una idea y no sabes si tiene sentido?
Escríbeme a [email protected]. Te digo qué validaría primero y qué me haría dudar.
