Tuve una empresa de hosting durante años y acabé vendiéndola, así que he estado a los dos lados del mostrador: eligiendo proveedor y siendo el proveedor al que llaman a las once de la noche. Esto es lo que miro ahora cuando toca elegir.
1. Empieza por lo que necesitas, no por el precio
Una web corporativa con quinientas visitas al mes y una tienda con pedidos cada hora no necesitan lo mismo. Antes de comparar precios, ten claro qué tecnología usas (PHP, Node, estático), cuánto tráfico tienes de verdad y si esperas crecer. Y asegúrate de poder subir o bajar de plan sin migrar el sitio entero.
2. El soporte es el producto
Cuando todo funciona, todos los hostings son iguales. La diferencia se ve el día que algo se rompe. Antes de contratar, escribe una pregunta técnica al soporte y mira cuánto tardan y qué responden. Si tardan dos días para vender, imagina para arreglar.
Y comprueba en qué idioma y horario atienden de verdad, no lo que dice la página de precios.
3. Copias de seguridad: quién, cuándo y cómo se restauran
«Backup incluido» no significa nada. Pregunta cada cuánto se hacen, cuántos días se guardan, si las puedes descargar tú y, sobre todo, cuánto tarda una restauración. Y no confíes solo en las del proveedor: ten una copia propia en otro sitio.
4. Dónde están los servidores
Importa por dos motivos: la velocidad (cuanto más cerca del visitante, mejor) y la ley (si tratas datos personales de clientes europeos, el RGPD te lo agradecerá). Si tu público es de aquí, un servidor en España o Europa te evita disgustos.
5. Cómo salir
Es lo que nadie mira al entrar y lo que más duele después. Antes de contratar, comprueba que puedes descargar tu web y tu base de datos sin pedir permiso, que el dominio está a tu nombre —no al del proveedor ni al de tu agencia— y que no hay permanencia ni penalización.
Señales de alarma
- «Recursos ilimitados». No existen. Lo que existe es una letra pequeña con el límite real.
- Precio de entrada muy bajo y renovación cuatro veces mayor. Mira siempre el precio del segundo año.
- Certificado SSL de pago aparte. Let's Encrypt es gratuito desde hace años; cobrarlo es una señal de qué tipo de proveedor es.
- Panel propio raro. Que sea cPanel, Plesk o algo estándar te facilita irte el día que quieras.
¿Dudas entre dos opciones?
Escríbeme a [email protected] con lo que necesitas y te digo cuál me parece mejor para tu caso, sin comisiones de por medio.
