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24 noviembre 2022

3 min de lectura

Diez cosas que hacen que la web de un negocio funcione

He montado y arreglado webs de negocio desde 2003. Las que funcionan y las que no se parecen mucho por fuera; la diferencia está casi siempre en estos diez puntos.

1. Que se vea bien en el móvil, de verdad

No basta con que el diseño sea «responsive». Ábrela en un móvil real: comprueba que el texto se lee sin hacer zoom, que los botones se pueden pulsar con el pulgar y que nada queda tapado por la barra del navegador. Ese último detalle se escapa siempre, porque en el simulador del ordenador no aparece.

2. Que cargue rápido

Por encima de tres segundos empiezas a perder gente antes de que lea nada. Mídelo con PageSpeed Insights y mira los datos de campo, que son de usuarios reales. Las causas habituales son siempre las mismas: imágenes sin comprimir, demasiados scripts externos y un alojamiento barato.

3. Que se entienda qué haces en cinco segundos

Enseña la portada a alguien que no conozca tu negocio y pregúntale a qué te dedicas. Si duda, el problema no es el diseño: es el texto. Nombre, qué haces, para quién y qué tiene que hacer el visitante ahora.

4. Que se pueda navegar sin pensar

Menú corto, nombres normales (no «soluciones» ni «universo»), y siempre un camino de vuelta. Si alguien tiene que buscar cómo contactar contigo, has perdido.

5. Que tenga cara

Una identidad mínima (tipografía, colores, tono) hace más por la confianza que cualquier plantilla premium. Y las fotos propias, aunque sean modestas, funcionan mejor que las de banco de imágenes que todo el mundo reconoce.

6. Que Google la pueda entender

Antes de pensar en palabras clave: títulos y descripciones únicos, un solo h1 por página, sitemap, y Search Console conectada. Es gratis y es la única fuente que te dice qué ve Google de verdad. Si usas WordPress, Yoast o RankMath te ahorran la parte mecánica, pero no te escriben los textos.

7. Que tenga algo que leer

Un blog no es obligatorio, pero algo tiene que haber: casos, respuestas a las preguntas que te hacen los clientes, explicaciones de cómo trabajas. Es lo que se puede compartir, lo que posiciona y lo que hace que alguien te escriba ya convencido. Mejor cuatro artículos buenos al año que veinte de relleno.

8. Que alguien la visite

Puedes tener la mejor web del mundo: si no la ve nadie, no sirve. Enlaces desde donde ya estás (redes, directorios del sector, prensa local, clientes), y si haces campañas de pago, que lleven a una página que responda exactamente a lo que prometía el anuncio.

9. Que se pueda contactar contigo fácilmente

Correo visible, formulario corto y respuesta rápida. Si vendes online, deja claro qué pasa después de comprar: plazos, devoluciones, a quién se escribe si algo falla. La mitad de las dudas que frenan una compra se resuelven con dos frases bien puestas.

10. Que esté viva

Una web no se termina, se mantiene. Actualizaciones, copias de seguridad, certificado vigente, contenido que no hable de 2023 y una revisión de los datos cada pocos meses. Lo que no se mira, se pudre.

¿Quieres que le eche un vistazo a la tuya?

Escríbeme a [email protected] y te digo cuáles de los diez fallan y por dónde empezaría.

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