Escribí una versión de esto como «tendencias para 2023». El ejercicio de releerlo tres años después es útil, porque separa lo que era moda de lo que era criterio. Esto es lo que ha sobrevivido.
Lo que se ha quedado
Menos elementos, más jerarquía
El minimalismo no era una estética: era darse cuenta de que cada elemento compite por la atención. Lo que funciona no es «poner poco», es que se entienda qué es lo importante de un vistazo.
La tipografía como identidad
Es lo que más ha aguantado. Una tipografía bien elegida hace más por una marca que cualquier ilustración. Eso sí, con una advertencia que en 2023 no se hacía: aloja las fuentes en tu propio dominio. Traerlas de un tercero retrasa el texto y envía la IP de tus visitantes a otra empresa antes de que acepten nada.
Móvil primero, de verdad
Ya no es tendencia, es el suelo. Y la prueba sigue siendo la misma: ábrelo en un móvil real, no en el simulador.
Accesibilidad
Lo que hace tres años era un apartado del final hoy es lo primero que miro. Contraste suficiente, texto de 16 px o más, foco de teclado visible y textos alternativos. Y no es solo por normativa: es que la mitad de esas mejoras hacen la web mejor para todo el mundo.
Lo que se ha pasado
Animación por todas partes
La animación funciona cuando explica algo: que una cosa aparece, que algo ha cambiado, que hay más abajo. Cuando es decorativa, molesta, retrasa la carga y en móviles antiguos va a tirones. Y respeta siempre a quien ha pedido menos movimiento en su sistema.
El scroll infinito y el desplazamiento raro
Se ve espectacular en un vídeo de presentación y desespera cuando buscas un teléfono.
El modo oscuro por defecto
Está muy bien si respeta la preferencia del sistema. Imponerlo porque queda moderno es decidir por el visitante.
Lo que no era tendencia y decide más que todas juntas
- Velocidad. Ningún diseño sobrevive a ocho segundos de carga.
- Que se entienda qué vendes. Es un problema de texto, no de diseño.
- Que no salte la maquetación mientras carga. Poner
widthyheighten las imágenes no sale en ninguna lista de tendencias y se nota en cada visita. - Que se pueda mantener. El diseño más bonito que nadie sabe actualizar dura un año.
La conclusión
Las tendencias visuales duran dos años; la claridad, la velocidad y la accesibilidad no pasan de moda nunca. Si tienes que elegir dónde invertir, invierte ahí.
¿Tu web se ve anticuada o es que va lenta?
Escríbeme a [email protected] y te digo cuál de las dos cosas es, que no siempre es la que parece.
