Hay listas de cien herramientas por todas partes. Esta es más corta y más honesta: son las que abro cada semana, con el plan gratuito, y por qué. Si alguna te sobra, mejor: la mejor herramienta es la que no tienes que mantener.
1. WordPress — la web
Sigue siendo la opción por defecto para una web de negocio: gratuito, con comunidad enorme y con tienda si la necesitas (WooCommerce). Su ventaja y su trampa son la misma: los plugins. Cuantos menos tengas, menos cosas se romperán.
2. Search Console — qué ve Google
Gratis, de Google, y la única fuente que te dice qué indexa, qué descarta y qué consultas te traen visitas. Si solo puedes conectar una herramienta a tu web, que sea esta.
3. Google Analytics — qué hace la gente
Para el comportamiento: qué páginas se leen, de dónde viene la gente, qué hacen antes de escribirte. Ten presente que siempre ve menos de lo que pasa, por bloqueadores y consentimiento de cookies.
4. PageSpeed Insights — por qué va lento
Te da los datos de usuarios reales, no solo del laboratorio. Es el primer sitio donde miro cuando alguien me dice que su web «va rara».
5. Canva — diseño cuando no toca diseñar
Para lo que no justifica abrir un programa serio: una imagen para redes, una presentación, un cartel. El plan gratuito da de sobra si tienes claros tus colores y tu tipografía.
6. Mailchimp o Brevo — la lista de correo
Ambos tienen plan gratuito suficiente para empezar. Brevo sale más a cuenta cuando la lista crece. Lo importante no es cuál eliges, sino configurar bien la autenticación del dominio para no acabar en spam.
7. Notion — donde vive todo lo demás
Notas, procesos, presupuestos, seguimiento de clientes. Sirve para casi todo y por eso hay que ponerle límites: si acaba siendo un archivo de cosas que nadie mira, no te está ayudando.
8. Un gestor de contraseñas
Bitwarden tiene plan gratuito y es suficiente. No es glamuroso, pero es la herramienta que evita el desastre gordo. Si compartes accesos con colaboradores, es directamente obligatorio.
9. Git — el historial de lo que haces
No solo para programar. Cualquier cosa hecha de archivos de texto (una web, unos scripts, documentación) mejora muchísimo cuando puedes ver qué cambió, cuándo y volver atrás. Que sea gratis y local es la mejor parte.
10. Copias de seguridad automáticas
La herramienta más aburrida y la única imprescindible. Da igual cuál uses: lo que importa es que sean automáticas, que estén en otro sitio y que las hayas restaurado al menos una vez. Una copia que nunca se ha probado no es una copia.
Lo que no está en la lista
Todo lo que se paga por si acaso: suscripciones que nadie usa, herramientas duplicadas, plataformas que hacen lo que ya hace la que tenías. Revisa una vez al año qué pagas y qué usas. Suele haber sorpresas.
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